Al igual que el resto de músculos del cuerpo, los músculos del suelo pélvico se debilitan por las mismas razones que cualquier otro, como puede ser la inactividad o la edad.
Sin embargo, concretamente en el caso de los músculos del suelo pélvico,se dan otras razones por las cuales puede debilitarse. Éstos pueden ser debidos a los cambios hormonales que se producen en las mujeres como la menopausia o el periodo de lactancia, y además con acontecimientos del tipo deporte, embarazo y parto.
Los partos largos y complicados, con fórceps, partos múltiples o bebés de gran tamaño son bastante traumáticos para estos músculos, pudiendo originar prolapsos y debilidad, que incluso pueden dar la cara varios años después de ar a luz.
Por ello es importante adelantarse a los acontecimientos y prevenir problemas futuros incorporando a nuestra rutina diaria ejercicios que eviten ese debilitamiento futuro, y más aun cuando estés planeando quedarte embarazada.
En nuestro día a día, el suelo pélvico se ve sometido a presiones puntuales o continuadas (levantar peso en tus rutinas diarias o en el gimnasio, deportes de impacto, ejercicios hiperpresivos, estornudos, tos, estreñimiento, sobrepeso, malas posturas…etc) que provocan que éstos se abomben hacia afuera si no están los suficientemente fuertes. Esto irá poco a poco estirándolos, fatigándolos y debilitándolos hasta desgastar su capacidad de garantizar una apropiada continencia a la hora de miccionar o defecar, un correcto sostén de los órganos y vísceras de la cavidad abdominal, unas determinadas sensaciones a la hora de mantener relaciones sexuales, etc.
Si todavía no sabes que es eso del suelo pélvico, es hora de ponerse al día y comenzar a cuidarlo.
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